miércoles, 9 de mayo de 2012

LIBRO DE PRECISIONES


La búsqueda de uno mismo en el mundo que nos rodea es sin duda una aventura sin límites. Representamos el choque bronco entre los entornos próximos y remotos, entre nuestra propia naturaleza y la naturaleza humana, una confrontación que se hace eterna, infinita, sin descanso. Como la infinitud del alma. Siempre vagamos en la soledad, y cuando esta se imbrica con la angustia nos hace seres atormentados y vulnerables. La sociedad de hoy es la sociedad de la búsqueda, a pesar de estar rodeados de tantos objetos, de tantas gentes, de tantas sensaciones. En la sociedad de hoy es fácil nadar en la soledad.
Esta es la impresión que uno tiene cuando lee el Libro de precisiones (Bartbely Editores, 2012) del poeta Miguel Ángel Contreras. En esta obra, de lectura más que recomendable, que se aferra a un perceptible tono intimista, no deja sin embargo de coexistir con otro pulso vital: el tono existencialista que se aprecia en sus versos.
Acostumbramos a nuestra individualidad a creer que los límites de nuestra existencia están en uno mismo. Leamos los siguientes versos que contiene el Libro de precisiones para desmentirnos.

"Desierto, todo es desierto.
Y mi cuerpo
una prolongación física
de mi eterno desierto interior.
Todo es calor y soledad.
Polvorienta soledad
de miles de dunas estériles
que danzan incansables hacia la nada.
Desierto y soledad
se acompañan… y se prolongan."