miércoles, 25 de junio de 2014

ANA MARÍA MATUTE, LA DELICADA SENSIBILIDAD

Su mirada era como un reflejo de inocencia infantil, con unas gotas de rebeldía, capaz de penetrar en las pequeñas cosas.

Ana María Matute es otra de esos escritores que sus vidas vinieron marcadas por la guerra civil y la postguerra, ese sello genuino del que no escaparon autores como Marsé, Laforet, Delibes o Cela. Que escribieron aquí, en la España de la censura, y a la que desafiaron para no menospreciar su creatividad.

Ana María Matute es la autora de la delicada sensibilidad, forjada en una rebeldía adolescente que le permitió resistirse frente a un país desahuciado, agónico en su propia estulticia.

Desbordante imaginación la suya, hasta crear un universo creativo de aire faulkneriano, nos enseñó a mirar de otro modo a aquella España que le tocó vivir. Los soldados lloran de noche, La trampa o Los hijos muertos forman parte de esa mirada que escruta a su alrededor. Luego llegó su Olvidado rey Gudú para que la imaginación y la fantasía culminaran a su máxima eclosión.

También la recordaremos por sus incursiones en la literatura infantil, donde encontramos obras dirigidas a nuestros alumnos: El polizón de Ulises o Sólo un pie descalzo.

“Nací cuando mis padres ya no se querían”. Así, de esta manera tan genial, comienza su Paraíso inhabitado. ¡Te añoraremos!