jueves, 3 de diciembre de 2015

MI ENTREVISTA EN DIARIO JAÉN*

“Escribir es una vía de escape, pero que atrapa”

Nacido en Noalejo y granadino de adopción, Antonio Lara Ramos, inspector de Educación, presentará hoy en Jaén su novela, La noche que no tenía final, una historia de emoción y realidad.

Hoy presenta en Jaén su segunda novela, La noche que no tenía final. Para quien no la haya podido hojear, ¿qué encontrará entre sus páginas?
Una historia que atrae y engancha bastante; una realidad que cualquiera de nosotros podríamos tener que afrontar en cualquier momento. Es una historia de solidaridades, de grandes problemas que encontramos en nuestro entorno más próximo.

El telón de fondo es la explotación sexual de la mujer, ¿no?
Efectivamente, por eso lo decía. A lo hora de construir esta historia que podría parecer menor, la de un chico que se tiene que bajar de un tren en una ciudad desconocida y afrontar la incertidumbre, subyace el asunto de la trata de blancas. Este es un chico como cualquiera de nosotros y, en un momento determinado, se enfrenta a una situación incierta. Durante una noche, se transforma para ayudar a una chica que le pide desesperadamente ayuda, tras escaparse de un club nocturno.

Lanzó esta novela en mayo, ¿cómo ha sido el camino hasta ahora, qué impresiones ha recogido de los lectores?
Estoy muy satisfecho por la acogida y los lectores me transmiten aquellos detalles que les han enganchado. Recuerdo que, en una de las presentaciones, un asistente al final del acto se levantó y se presentó como un gran lector desanimado con todo lo que leía últimamente. Me preguntó directamente que si le garantizaba que esta novela le emocionaría. Yo le dije que sí porque creo en ello y, al cabo del tiempo, me escribió para contarme que efectivamente le había despertado estas emociones que buscaba. El lector debe sentirse partícipe de lo que lee.

Nació en Noalejo pero ha pasado prácticamente toda su vida en Granada. ¿Ha mantenido relación con su tierra, a la que acude ahora con su libro?
Sí, desde lo personal, por familiares que conservo en Noalejo y Jaén, a lo profesional, ya que he trabajado en la Delegación de Educación como inspector durante un par de años.

Y es un compañero el que lo acompaña hoy en la presentación de su novela en Jaén.
Así es, José Gómez Marfil, compañero y escritor que será el presentador del acto.

Su primera novela la publicó en 2008 y se llamaba La renta del dolor. ¿Cómo ha crecido como escritor de ficción a lo largo de estos siete años?
Siento que he evolucionado ya que la tarea de la escritura es un aprendizaje continuo. Aunque ya tenía una trayectoria amplia en cuanto a obras de investigación histórica y ensayos sobre educación, me surgió el reto de afrontar la literatura, este registro. Y desde aquella novela, llega esta y una que vendrá después, que ya tengo entre las tripas del ordenador, ya que esto es un gusanillo que te atrapa y no te deja, creo que he aprendido y evolucionado. Es una necesidad de contar historias, una forma de decir cosas que no puedes de viva voz y una vía de escape.

¿Y esa novela que está en las tripas del ordenador de qué va?
Son procesos muy largos, ojalá que pudiera dedicarle todo el tiempo para sacar una novela al año. Es una historia ambientada en los años finales de ETA, en el País Vasco. Ese es el contexto con el que he tenido bastante contacto en los últimos años.

* La entrevista en la web de Diario Jaén:
http://www.diariojaen.es/cultura/item/83772-escribir-es-una-via-de-escape-pero-que-atrapa