martes, 16 de marzo de 2010

CUBA DESPRESTIGIA A LA IZQUIERDA

Cuba es imposible que tenga un régimen político de izquierdas. Si es así, toda la izquierda europea y mundial tendría la obligación de refundarse.

Un lugar en el mundo donde no existe libertad es un lugar controlado por un régimen dictatorial. Un régimen político que tiene en sus cárceles presos políticos es un régimen que impone la dictadura de partido único. Un régimen que deja morir de hambre a un disidente es un régimen que no respeta los derechos humanos. Un régimen que prohíbe la discrepancia en ideas es un régimen que carece de democracia.

Los ‘Castro’ han perdido el rumbo. Ya lo perdió Fidel hace tiempo. Han convertido a Cuba en una dictadura hereditaria, al estilo de otras atrincheradas en distintos puntos del planeta (¿les suena Corea del Norte?).

Un régimen político como el cubano que se autoproclama de izquierdas y revolucionario no le hace ningún favor a la izquierda democrática. Por tanto, esta izquierda se tiene que distanciar de ese régimen, que no del pueblo cubano. En otro tiempo, cuando la guerra fría estaba en su apogeo, Cuba representó esa oposición al imperialismo yanqui justificada por el embargo a que le somete el poderoso vecino del norte, pero hoy día sólo representa un arcaísmo histórico y una pesadilla para sus habitantes.

La cerrazón a la apertura política ya no tiene justificación alguna. Ni tampoco existe para el clima político represivo que asfixia a Cuba. Algunos de los que defienden al actual régimen cubano no tolerarían que la represión y la vulneración de las libertades ocurrieran en su país.

Los ‘Castro’ representan la decadencia. Desde un país como España, donde no hace tanto luchamos por las libertades públicas e individuales, y donde afortunadamente ahora disfrutamos de un régimen democrático, no podemos justificar la represión ni la tortura a que se someten a los disidentes. Si nada de esto lo consentimos aquí, no lo queramos para el pueblo cubano. Allí ya no se defiende ninguna revolución, ni nada por el estilo.

El régimen cubano desprestigia a la izquierda, como desprestigia a la derecha no haber reprobado todavía al régimen franquista.

Cuba representa para España ese espacio envuelto en el recuerdo y la añoranza, quizá porque aún quede en nuestro código genético el rastro del último reducto de tierra española en América.

De Cuba han escrito muchos de nuestros grandes literatos, de Cuba se han enamorado muchos españoles. Y por eso, tal vez nos duela más lo que está ocurriendo allí. Quedemonos, al menos, con los sones lorquianos de negros en Cuba:
.
Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.