viernes, 12 de noviembre de 2010

EL COMPROMISO DOCENTE

El profesorado es, si no la clave, una de las claves en la calidad de la educación. En ello coinciden autores e informes internacionales cuando se refieren al papel que desempeña el docente en la educación.
El compromiso docente en la educación ha sido la temática sobre la que ha versado el Primer Congreso Nacional sobre el Compromiso Docente (Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de Granada, 9-11 de noviembre, 2010).
El filósofo Emilio Lledó vino a decir (XXIV Semana Monográfica de la Educación de la Fundación Santillana, noviembre, 2009) que el profesorado de hoy se mueve entre la épica y la lírica. La épica de un trabajo que se ha complicado más que nunca y la lírica de la vocación del enseñante. Lo único que puede dar autoridad y prestigio a la profesión docente es “el amor a lo que se enseña y el amor a los que se enseña”.
El congreso ha tratado de generar un debate sobre la situación del sistema educativo español, el papel del profesorado en la escuela y la realización de propuestas alternativas acerca de la formación del docente y su trabajo en el aula.

2 comentarios:

Erato dijo...

Estoy de acuerdo con la opinión de Emilio Lledó pero yo añadiría ciertos matices importantes como docente que soy. Pienso que para dignificar la labor del profesor no solo hace falta buena voluntad y pasión con lo que se hace.A eso habría que añadirle todo un engranaje de responsabilidad y compromiso por parte de la familia.Se le ha otorgado tal poder en los centros que eso ha llevado en parte a restar credibilidad y cierta potestad a quienes ejercemos con eficacia y devoción en la labor educativa.
Me hubiera encantado poder asistir a ese congreso.Estaría hablando horas y horas sobre este tema que me toca mucha fibra.Esta labor es tan difícil, sin caer en idealismos ni sobredimensionar ciertos temas, que no me extraña ver en el día a día a docentes que están desbordados y se rinden ante determinadas situaciones.Espero que mi pasión por la docencia no vaya apagándose como una vela y sea capaz de alimentarla en el día a día.Gracias por esta entrada.Un abrazo

Antonio Lara Ramos dijo...

Erato, deseo que esa pasión por la docencia nunca se te apague.
A veces tengo la oportunidad de trasladar este mensaje a docentes noveles, y créeme que les animo que a que nunca desfallezcan a pesar de los obstáculos y los sinsabores que a buen seguro se les presentarán.
Un abrazo.