viernes, 6 de septiembre de 2013

SER POLÍTICO O POLÍTICA SIN ESFUERZO, SIN CAPACIDAD Y SIN MÉRITO

En estos días la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, está dando la nota en Buenos Aires con lo de Madrid 2020. Aunque lo que se dice nota la lleva dando desde que ejerce el cargo.

Son conocidas sus dificultades para hilvanar un discurso en público o para responder a las preguntas de los periodistas en una rueda de prensa. Lo de improvisar no es lo suyo. Ella, como otros y otras, necesitan cobijarse en la seguridad de un texto que le han escrito y que se lo dan a leer.

Pero lo peor no es esto, lo peor fue esa forma burda, obscena y caciquil a través de la cual alcanzó ese cargo público. ¿Y por qué ella y no otro? Daría igual que Ana Botella tuviese un piquito de oro, lo lamentable es cómo fue elegida alcaldesa: aprovechando un movimiento de cargos (este se coloca aquí y deja hueco para el siguiente), es decir, sin haber dado la cara ante la ciudadanía en las urnas. O lo que es lo mismo: sin esfuerzo, sin capacidad y sin mérito. Para que luego hable la derecha de la falta de cultura del esfuerzo de nuestros alumnos en las escuelas.

Esto demuestra que cualquiera es colocado o colocada en un cargo de máxima responsabilidad con el único garante del dedo poderoso que en ese momento ostente el poder de hacerlo. Sólo tiene que estar al lado del caudillo y mostrar un servilismo total.

Lástima que esto ocurra en todos los partidos políticos.