jueves, 4 de diciembre de 2008

LA FUERZA DE LO ANECDÓTICO

ANTONIO LARA RAMOS

La superficialidad en el análisis es una cuestión demasiado habitual en los tiempos que corren a la hora de examinar los fenómenos de la realidad circundante. Nos llama la atención más lo anecdótico que el examen riguroso de los hechos y lo peor es que estamos acostumbrando a los que nos rodean a que sigan esta práctica poco aconsejable. Se diría que estamos más atentos al dedo que nos señala la Luna que al propio astro. Y esto obviamente tiene una nefasta consecuencia: la fina lluvia de estupideces, hedonismo golfo y aspiraciones hueras que está empapando sin darnos cuenta las neuronas de nuestros jóvenes, debilitándolas al extremo de hacerles perder incluso el espíritu de rebeldía que caracteriza la etapa de la adolescencia propia del desarrollo humano.
Por estos derroteros se me antoja que se están moviendo muchos análisis que tienen que ver con la crisis económica que padecemos, los avatares políticos o los males del sistema educativo. Hasta el punto de sumirnos en el antojo pasajero y en la pataleta por el capricho insatisfecho.