domingo, 7 de junio de 2009

EDUCACIÓN, POLÍTICA Y CÍRCULO


Cuando era niño tenía la creencia de que el grado de inteligencia de una persona se podía medir en función de que fuese capaz de trazar un círculo con la mente. Para ello se precisaba realizar un ejercicio de concentración y trazarlo imaginariamente con el pensamiento como si de un puntero se tratara.
Hay quien se empeña en trazar el círculo perfecto en la educación desde la política. Sólo desde la política. Como si ello fuera suficiente.
En el mundo de la educación los círculos son imperfectos. Como lo puede ser el vuelo de una mariposa en contraposición a la uniforme trayectoria que dibuja una bala. Por utilizar esa preciosa metáfora que ya reseñara P. W. Jackson en La vida en las aulas.
Nos hemos empeñado en dibujar el círculo perfecto de la educación –es más, lo hemos hecho una y otra vez sin reparar en nuestro error– sin contar con los que tienen que trazarlo en la realidad más inmediata.
¿Quiénes?, los que se sientan cada día cargados de paciencia con un chavalito o un chavalita que lee con dificultad o que no entiende bien el concepto de la división. Ese chavalito o chavalita que te mira con ojos inocentes esperando que tú le ayudes a aclarar semejante galimatías.
En ese empecinamiento hemos querido de manera torpe y autista dibujar el círculo perfecto sólo desde la política. Y ese error lo estamos pagando en la educación. Durante varios lustros hemos querido hacer ‘educación’ impulsado la superestructura educativa, pero nos hemos olvidado que existe la microestructura educativa, aquella que forma parte del corazón de los centros educativos.
No olvidemos que aunque queramos trazar el círculo perfecto en la educación sólo desde la política habremos de admitir que aquél concluirá teniendo perfiles irregulares e, incluso, alcanzando los visos de una trayectoria elíptica, pues probablemente así se corresponderá con el trazado que se bosqueje desde la realidad.
Ahora dudo que trazar imaginariamente un círculo con la mente sea un símbolo de inteligencia.