sábado, 6 de marzo de 2010

MIEDO ME DA

Últimamente, más bien, diría yo, desde hace unos cuantos años, parecen planear señales de involución sobre España o, al menos, a eso es lo que a mí se me antoja.
Miedo me da si dejamos que nuestra sociedad caiga en las redes invisibles del reaccionarismo, de las actitudes retrógradas, de las tendencias que pretenden retrotraernos a posiciones intelectuales asaltadas por la nigromancia y el poder de influencia de los sectores más trasnochados del país. Que nos trasladen a épocas anteriores al triunfo de la razón y la ilustración.
Hace unas semanas el arzobispo de Madrid, Rouco Varela, usaba su púlpito para inmiscuirse en la política del país, diferente es que lo hiciera como ciudadano, y se refería a la actual crisis económica asegurando que en esta situación “urge y exige una conversión política y jurídica”. ¿Conversión hacia dónde?, ¿acaso hacia el triunfo de una ideología próxima a él? El cardenal achacaba la crisis económica a un desencadenante “ético-moral” y a “causas espirituales”. ¿Supongo que se refería a la falta de escrúpulos éticos y morales de esos potentes sectores financieros y empresariales con los que tanta afinidad ideológica y moral tiene?
Y ahora toca el tema del juez Baltasar Garzón. Y el Tribunal Supremo arreando contra el juez-estrella. Que esperemos no se estrelle, para bien de la justicia y la dignidad de este país… y parte del extranjero, si lo hubieran dejado con Pinochet y otras causas bélicas.
Ahí tenemos a Falange Española de las JONS, a los de Manos Limpias, a Libertad e Identidad, al Correa del caso Gürtel… todos ejerciendo la acción querellante contra Baltasar Garzón. ¿Quién hay detrás?, ¿qué traman? Miedo me da.
Por cierto, ¿se han fijado cómo todos ellos utilizan términos como libertad, limpieza… para identificarse? Quizá tenga que ver con el uso perverso del lenguaje, o que utilizándolos pretendan colarnos que su talante es democrático.
Si todos estos dominaran el país, seguro que nosotros no tendríamos ninguna oportunidad para presentar una querella.
Y mientras tanto Roldán, el ex director de la Guardia Civil, a punto de salir de la cárcel, salvando una villa en las Antillas, un piso en París y 10 millones en paradero desconocido. ¡Qué vidorra le espera!

1 comentario:

juan dijo...

Y a mí, y a mí tambien me da miedo...
saludos