lunes, 17 de octubre de 2011

EL DEDO Y LA LUNA

Las redes sociales se han convertido en una fuente poderosa donde apoyar la construcción de una noticia.
Los comentarios en twitter, tuenti o facebook son ya un elemento vivo en las noticias. Los periodistas los usan y los destacan. Es el impacto del instante, algo que no deja de ser un riesgo por todo lo que puede tener de mera anécdota.
Hace unos años recuerdo que escuchaba a algún orador utilizar el número de resultados de una palabra en Google’como dato (¿científico?) para valorar su impacto en internet y, en consecuencia, su importancia en el mundo globalizado.
Quien mire con detenimiento la expansión de una palabra en internet observará que registra lo que le afecta y lo que no le afecta, lo que hace referencia a ella y lo que no, lo que es relevante y lo que no es.
El tratamiento informativo del movimiento 15M (ahora con su dimensión global en el 15O) está proyectando noticias e imágenes que a veces deforman la realidad.
No sabría decir si en las manifestaciones habidas el 15 de octubre la noticia está en los altercados
que provocaron grupos violentos y alborotadores, aprovechando ese momento multitudinario, o en esa gran masa ciudadana pacífica, de protesta civilizada y de dimensiones aún insospechadas.
Realmente no sé dónde está la noticia. Quizás en ambos hechos. Pero como no soy periodista puedo estar equivocado si me inclino por una cosa o por otra.
Lo que sí sé es que el dedo que señala la Luna nunca puede eclipsar el satélite. Me imagino que este debe ser el verdadero objeto de nuestra atención.
Por correo electrónico me acaba de llegar esta viñeta del ilustrador italiano Mario Marilungo, quien glosa de modo magistral el tratamiento de la información que se está haciendo por los incidentes de Roma con motivo del 15O. Como antes ocurrió con los de Barcelona y otras ciudades, cuando sólo existía el 15M.
Esta manera de hacer periodismo que hoy padecemos (en muchos ámbitos de la vida) personalmente no sabría explicarla. Será porque no soy periodista.
Todo esto me genera una duda: ¿es así como se explica a los estudiantes el verdadero y auténtico ejercicio del periodismo en la Universidad?
Lo mejor será que ellos, los periodistas, nos lo aclaren.