viernes, 16 de enero de 2009

ABSENTISMO ESCOLAR


Estos días hemos conocido que en Córdoba se ha dictado una condena de un año de cárcel contra los padres de una niña por delito de "abandono de familia", a consecuencia del continuado absentismo escolar de su hija. Si bien, la sentencia quedará en suspenso durante dos años a la espera de ver si se producen más infracciones. Está claro que hay que dar siempre una segunda oportunidad.

Lamentablemente se ha tenido que llegar a la solución más drástica. No obstante, hay que recordar que antes se suelen adoptar una serie de medidas tanto desde el ámbito educativo, con la prevención como principio básico, como desde el ámbito social, con la intervención de los servicios sociales.

Pero no está de más que, si estas primeras medidas no nos deparan una solución al problema absentista, intervenga la fiscalía, aunque sea sólo por el carácter disuasorio que representa esta institución.

La lucha contra el absentismo escolar es una tarea compartida, como todo en educación. Centros educativos, agentes sociales, autoridades municipales y autoridad judicial tienen que mantener una estrecha colaboración.

Incluso, si me apuran, el resto de la ciudadanía no puede eludir su responsabilidad, porque a ver: ¿cómo explican ustedes que un niño o un grupo de niños esté deambulando por un parque público en horario escolar y los adultos que haya cerca no se sorprendan?