miércoles, 11 de mayo de 2011

LAMPEDUSA

Se mueren de hambre, aunque cerca de ellos pase un barco repleto de comida.
Se hunden las barcazas y se ahogan, aunque cerca de ellos pasen barcos casi insumergibles.
Se les llama inmigrantes ilegales, pero huyen de la miseria y del horror de la guerra.
Les empujan desde Libia por intereses inconfesables, pero nos resistimos a darles la categoría de refugiados.
Se les empuja desde Europa porque no los queremos aquí. Y es que los que vienen parece que ‘no nos gustan’, si acaso fueran pudientes… ¿sería otra nuestra opinión?
Los países occidentales han diseñado una guerra en Libia con intereses muy ocultos y, sin embargo, ningún país quiere que le salpique la sangre de los muertos ni el desarraigo de los que huyen.
Queremos que se vaya el tirano libio, pero que sean otros los que lo derroquen. Y mientras, el tirano libio campando a sus anchas. Entre sus ‘hazañas’: atiborra viejas barcazas de pesca de gentes de toda condición y origen, y los lanza al mar camino de la isla de Lampedusa. ¿Presión para esos gobiernos aguijoneados por sus opiniones públicas libres?, probablemente, ¿qué esperaban de él?
La isla de Lampedusa se ha convertido en otro paradigma en el que se congrega la ignominia y la vergüenza de hasta donde es capaz de llegar la condición humana. Ahora desatada en las múltiples contradicciones políticas, éticas y morales que la adornan.
Libia también es el problema de Europa. Lo mismo que se interesa por su petróleo debe interesarse por sus gentes, por las consecuencias de esa confrontación bélica que ha contribuido a provocar, junto con EEUU, bajo esa nueva estrategia geopolítica de las revoluciones populares del mundo árabe.
Y mientras, Francia e Italia queriendo revisar el Tratado de Schengen.

lunes, 2 de mayo de 2011

ERNESTO SABATO Y LOS DERECHOS HUMANOS

Argentina sufrió desde mediados de la década de los setenta hasta 1983 del siglo pasado una de las dictaduras más sanguinarias que han aflorado después de la segunda guerra mundial.
Por cierto, no me acostumbro a la expresión ‘siglo pasado’, es como si dejara gran parte de mi vida en las estanterías bajas de la historia.
A esa dictadura hubo mucha gente que le hizo frente, muchos pagaran con su vida, hubo madres y abuelas que resistieron en busca de justicia y de sus desaparecidos, y hubo intelectuales comprometidos como Ernesto Sábato que dieron un paso al frente en su oposición.
Ernesto Sábato ha muerto a los 99 años de edad. El recuerdo más grato sobre él, al margen de su obra, es para mí su condición de defensor de los derechos humanos durante la dictadura militar argentina y después de ella. Se puso al frente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, entonces fue cuando percibimos su compromiso práctico, no el del discurso crítico y dialéctico que puede prodigar en cualquier escritor, sino el de batallar cuerpo a cuerpo para esclarecer unas circunstancias tan ignominiosas.
Me interesa menos el Sábato al que se le califica de tener un fuerte carácter, un gran egocentrismo o un gusto desmesurado por las polémicas; me interesa más el luchador por los derechos humanos y su oposición a la dictadura militar argentina.
En Sobre héroes y tumbas Sábato retrató la decadencia de una familia aristocrática en tono pesimista, quizá sea la decadencia de la condición humana que está carcomiendo a las sociedades modernas a pesar de que estemos inundados por una tecnología que no nos hace mejores.
Sábato vivió un siglo que le permitió comprobar cuánto de malo hay en la condición humana y cuánto queda por hacer hasta conseguir que el hombre sea un ser mejor.
‘Encarnar la utopía es la única manera de recuperar la humanidad perdida’, esta frase concentra gran parte de su pensamiento.
Con ella me quiero quedar.

lunes, 25 de abril de 2011

GUANTÁNAMO, LA CÁRCEL

Guantánamo es una base militar que Estados Unidos tiene en la isla de Cuba. Supongo que muchos de vosotros lo sabéis, aunque mi único objetivo es remarcarlo aquí.
Guantánamo es el espacio físico donde se han cometido las vejaciones y atrocidades más grandes hacia el ser humano, es el lugar donde se provoca una de las ignominias más deplorables de nuestro tiempo. Y todo ello perpetrado por la primera potencia mundial, el país donde la democracia alcanza probablemente las mayores cotas de desarrollo.
¿Y por qué se hace en Guantánamo y no en territorio nacional?, aparte de eludir la intervención de la Justicia, ya que la tortura está prohibida por el Derecho internacional y la legislación norteamericana, sencillamente por llevar la basura de la depravación humana de los carceleros lejos de los ojos de la ciudadanía estadounidense.
Ahora los famosos papeles de wikileaks han descubierto, según habían dicho las propias autoridades estadounidenses que los apresaron, que un 60% de los presos llevados a Guantánamo no eran una amenaza ‘probable’ para la seguridad de EEUU. Y si embargo no dieron un paso atrás.
Las torturas se practican por medio mundo, y muchos de los que llevaron presos a Guantánamo probablemente las hayan realizado también con sus prisioneros. Ahora bien, ¿eso justifica la comisión de las mismas por un país democrático? Con toda seguridad que no. Estas prácticas se cometieron en las dictaduras más sanguinarias de América Latina, no creo que sirvieran de ejemplo para EEUU.
Con la cárcel de Guantánamo lo único que ha conseguido este país, al margen de ponerse frente a la legalidad, es compartir las mismas indignidades de depravación, crueldad y perversidad que los que las cometían en Iraq o Afganistán.
¡Maldita sea, claro que sí!, fue la respuesta que dio el ex presidente de Estados Unidos George W. Bush al director de la CIA cuando le pidió permiso para utilizar “técnicas de interrogatorio mejoradas” con un detenido. Una de esas técnicas, la llamada water-boarding, consistía en someter a la víctima a un simulacro de ahogamiento, y con algún preso se practicó más de un centenar de veces. Bush ha reconocido sin reparos en sus memorias y en televisión que él personalmente autorizó ésta y otras técnicas de tortura. Al igual que lo han reconocido otros altos cargos de su gobierno.
Guantánamo sigue abierto para vergüenza y escarnio del mundo democrático. Obama parece que no encuentra la manera legal de cerrar esta prisión, o quizá se esté descuidando en demasía en la promesa que hizo en su elección como presidente.
Entretanto llega su cierre, no sería descabellado que más de uno rindiera cuentas ante la Justicia internacional por las torturas que se han cometido en Guantánamo.

viernes, 22 de abril de 2011

LA INTELECTUALIDAD CENSORA…*

…pues menuda intelectualidad!
No sé si estarán conmigo en que el papel del intelectual en una sociedad es el de hacer visibles las mezquindades, las vilezas, las perversidades y también las virtudes y las honestidades, es decir, lo bueno y lo malo que subyace en las relaciones entre los hombres y que de otra manera sería manipulado, pasando desapercibido cuando no tolerado como algo natural.
Mario Vargas Llosa ha sufrido un intento de veto por parte de un sector de la ‘intelectualidad’ argentina, con motivo de la edición de la feria del libro de Buenos Aires de este año, por expresarse con libertad y a favor de la libertad.
Y a Fernando Savater tampoco se le ha recibido mucho mejor.
La intelectualidad sectaria e intransigente, la intelectualidad que excluye por las ideas y el pensamiento es la intelectualidad que no le conviene a un país.
En España muchos intelectuales de izquierdas provenientes de la más acomodada burguesía de la España franquista se erigieron en moralistas ‘vetadores’ de otros, proclamaron su izquierdismo y practicaron provechosos hábitos burgueses. Abominaban de la dictadura y el fascismo, y hablaban del pueblo pero no se integraban en el pueblo.
Concebían la cultura con un estirado aire elitista y se sentían cómodos perteneciendo a esa élite.
Siento que aún hoy los encontramos en el panorama intelectual y literario de España. Algunos como si tuvieran el monopolio del sello intelectual o literario que pronostica la cuantía del nivel cultural, como si sólo la cultura les perteneciera a ellos. Y como si la única cultura fuera la que sale de sus letras musicales, de sus pinceles o de sus plumieres, y hasta de sus ocurrencias.
Algunos de ellos tranquilizan su conciencia ‘comprometida y obrera’ lanzado algunas bienintencionadas palabras al viento o al papel, sumándose a un manifiesto o dejando verse en un acto público de reivindicación.
Estoy seguro que este amago de censura a Vargas Llosa, de intento de ponerle una mordaza al escritor peruano, es obra de un grupo de ‘intelectualoides’ de perfil bajo, apegados al poder político, dicen que próximos al kirchnerismo, que viven bajo la protección y el amparo de ese poder. Cargados en demasía de fanatismo y dogmatismo. El nazismo también censuraba la cultura que no respondía a sus postulados.
A esa intelectualidad no me apunto.
Me quedo con quien quiera expresar en sus libros, en sus obras o en su pensamiento aquello que le dicte su espíritu libre.

*Foto de Juan Mabromata (AFP)

viernes, 15 de abril de 2011

‘HACIA LO ABIERTO’, GOYA GUTIÉRREZ

Si quisiéramos encontrarnos a nosotros mismos quizá tendríamos que bucear más allá de lo que representan los cuatro elementos de la naturaleza que configuran la dimensión del cosmos. El ser humano no es otra cosa que una parte de ese cosmos pero también mucho más. Siempre está dispuesto a alargar su mirada un poco más en el horizonte.
Esa es la propuesta de Goya Gutiérrez en Hacia lo abierto (Barcelona, 2011): encontrarse.
Encontrarse escudriñando en la tierra, el agua, el aire y el fuego, o lo que es lo mismo: en la existencia, en los sueños, en el despertar o en el inicio. Todo lo que configura la visión existencial del yo.
Para ella la vida es como un grito desagarrado “Desde dentro hacia afuera/Desde fuera hacia adentro”. En el transmutar del fuego, que siempre es el inicio para algo, y no sólo el final, Goya remata con que “quizá nuestro adentro esté ya afuera”.
El poemario merece una mirada detenida. Habla mucho de nosotros. En él, esta poeta ha sabido adentrarse en rincones recónditos y en vastas extensiones del ser humano.
Probablemente el primer poema de este Hacia lo abierto lo diga casi todo:

"Ojalá sabiéndome vivir pudiera
Abrir mi corazón como granada
Reintegrar a la tierra al agua al aire al fuego
esa semilla que a ti y a mi nos fue otorgada
y al espacio del continuo fluir pertenece

No temer a la muerte sí a los dioses
impuestos y palpables
Pensar que de nosotros se alzará una energía
consecuencia final de todo lo vivido
que podrá o no enlazar sus manos:

al finito eslabón
sin principio ni fin del Universo."